Acerca de Santiago García Arellano — Desarrollador Full Stack autodidacta de México
La historia de un desarrollador autodidacta: desde dejar la escuela hasta conseguir un trabajo full stack. Educación, bootcamp, burnout y lo que realmente se necesita para entrar a tech.
Acerca de mí
Tengo 26 años y nací en la Ciudad de México. Gran parte de mi vida la he pasado en la CDMX, pero afortunadamente he tenido la oportunidad de viajar y conocer otros estados de mi país. Me encanta la música, los videojuegos, el cine y el anime. También disfruto de la lectura y la fotografía. Me considero una persona creativa y apasionada por la tecnología. Me gusta aprender cosas nuevas y compartir mis conocimientos con los demás.
Educación
Si bien me encantaría contarte que tuve un excelente historial académico, la verdad es que no fue así. Siempre fui bueno para aprender cosas por mi cuenta, pero la escuela me parecía demasiado aburrida y lenta. A los 16 años decidí abandonar la Vocacional No. 5 Benito Juárez, que al ser una escuela del IPN (Instituto Politécnico Nacional), no fue una decisión que mis padres tomaran con agrado. Duré tres semestres en esa escuela y fue en el último cuando tuve mi primer contacto con la programación, en la especialidad de informática y programación.
Para ser sincero, no fue amor a primera vista, pero algo me interesó lo suficiente como para retener ciertos conocimientos que me serían muy útiles en el futuro.
Trabajo
Después de dejar la escuela, tuve que buscar trabajo, sin importar el área, ya que solo quería evitar estar en casa sin hacer nada.
Gracias a uno de mis mejores amigos en ese momento, conseguí un trabajo en el área de administración en una pequeña empresa de la CDMX. No era el mejor empleo, pero me permitió aprender nuevas habilidades y adaptarme a un entorno laboral.
Después de algunos meses, y gracias a mis conocimientos en diseño gráfico, obtuve un mejor empleo por recomendación de un compañero de la vocacional. Este trabajo me sostuvo por un par de años y me permitió trabajar como freelance en mis tiempos libres.
Regresando a la programación
Fue hasta 2021 cuando, por recomendación de un tercero, conocí un bootcamp de programación gratuito que tenía presencia en varios países y acababa de concluir su primera cohorte en México, específicamente en Guadalajara (GDL).
Me inscribí y pasé el proceso de selección, que constaba de un examen y una entrevista. Fui aceptado y comencé en mayo de ese año.
Fueron tres meses de aprendizaje intensivo, trabajando en un equipo de cuatro personas, lo cual era inusual, ya que la mayoría de los equipos tenían seis o más integrantes. A pesar de eso, nos las arreglamos para ser de los mejores proyectos de esa cohorte.
Al finalizar el bootcamp, decidí no buscar empleo de inmediato. Me preguntaba qué tan preparado podía estar con solo tres meses de formación, como para estar a la par de un ingeniero.
Así que opté por seguir aprendiendo por mi cuenta. Desde agosto de 2021, comencé mi suscripción en Platzi, una plataforma de educación en línea que me ha ayudado mucho más de lo que esperaba. También utilicé otros recursos como FreeCodeCamp, Udemy, entre otros.
Recuerdo esa etapa con mucho cariño, pero también con algo de pesar. Estudiaba día y noche sin descanso, sabiendo que ese era el momento clave y que no podía desperdiciar la oportunidad de aprender todo lo posible. Estudiaba de 8 a 12 horas diarias, incluyendo fines de semana y días festivos. En lugar de salir a celebrar, me quedaba en casa estudiando.
Llegué al burnout y, aunque sabía que debía detenerme, decidí seguir adelante. Pasé por momentos de estrés, frustración y algo de ansiedad, preguntándome si todo el esfuerzo valdría la pena. Pero, como mencioné antes, ya había comenzado y no podía parar.
Buscando empleo
En enero de 2022, todos mis amigos me decían que ya estaba listo, que había estudiado y practicado lo suficiente como para obtener un empleo como junior. Así que decidí comenzar la búsqueda de empleo. Afortunadamente, en menos de un mes, pasé un proceso completo que incluía un proyecto de prueba y una entrevista técnica. El proyecto consistía en una aplicación full stack de inventario, donde se podían agregar, editar, eliminar y visualizar productos. Me permitieron utilizar cualquier tecnología, y elegí React para el frontend y Node.js para el backend.
Documenté todo de manera clara y el código estaba bastante limpio. Recibí una felicitación por el trabajo que hice.
En la entrevista técnica, me preguntaron cosas básicas sobre JavaScript y React. Aunque no sabía todo, pude responder la mayoría de las preguntas.
Al final, me ofrecieron el empleo y acepté.
La mala noticia fue que, al no tener un título universitario, no podían contratarme, ni siquiera como pasante, por lo que el proceso tuvo que terminar ahí.
Mi primer empleo
Después de no poder ser contratado, seguí buscando empleo, enviando mis CVs por diferentes plataformas. Un día, a las 5 a.m., por recomendación de una amiga, encontré un servidor de Discord donde vi una oferta de trabajo. Le envié un mensaje a la persona que publicó el anuncio, pensando que era un reclutador, y le proporcioné los datos que me pidió.
Quizá lo más desafiante de este empleo fue que todo era en inglés, ya que se trataba de una empresa internacional, pero confié en que podía hacerlo.
La entrevista técnica fue un poco inusual, ya que el puesto era para React, pero al llegar me informaron de una sorpresa. Después de unas preguntas sobre el manejo del estado y algunos hooks en React, me dijeron que la entrevista sería en Svelte.
Me dieron una breve introducción a Svelte y me pidieron consumir una API de la empresa con datos de Harry Potter, mostrando los resultados con un formato y UI específicos. Aunque no conocía Svelte, logré completar la tarea. Incluso en una pregunta sobre el uso de sort en JavaScript, nos tomó bastante tiempo resolverlo — ni el entrevistador sabía cómo hacerlo. Revisamos la documentación y terminamos el proyecto.
Dos días después, tenía la opción de elegir entre tres empleos: uno en BBVA México, otro en una multinacional de eCommerce, y el último en la empresa internacional. Escogí la empresa internacional porque pensé que al ser en inglés y remoto, tendría la oportunidad de conocer más personas y aprender más.
Comencé el 14 de marzo de 2022 y terminé el 16 de agosto de 2024 — buscando un nuevo empleo, ya que sentí que había ofrecido todo lo que podía y no encontraba más retos en la empresa.